sábado, 28 de noviembre de 2009

Cerebros no aptos

No me he podido resistir a poner este vídeo porque me hierve la sangre y el cabreo va creciendo cuanto más lo veo.
Por favor espero que sea una coña, o broma-trampa al Gran Wyoming para que lo critique en su programa y luego digan que es falso. En fin, no digo más...

domingo, 8 de noviembre de 2009

Lovely Martes

Os recomiendo un plan para el martes por la noche, para que sea más agradable la vuelta tras el puente...

sábado, 24 de octubre de 2009

El poema el cuadro el disco el corto y el largo

Despues de un tiempo de inactividad y silencio, vualvo a escribir sobre la actividad y creación de otros. Y si me gusta el arte, si viene de amigos y gente que quiero, pues más orgullosa y contenta lo disfruto y enseño, claro. A ver si se me paga algo...

En primer lugar, os presento el altamente recomendable cortometraje divertido y a la vez trágico (o a mi por lo menos así me parece)de Daniel Sánchez: "Yo te quise".



¿Cuántas veces se discute entre amigos sobre quién es buen o mal músico (extendible a cualquier actividad artística)? ¿qué es lo que hace a alguien y a un producto ser auténtico, o ser arte, o lo que sea? Cuántas personas creen ser artistas sin serlo y cuántas lo son sin saberlo?

Precisamente, el acto de la creacción artística en cualquier formato, bueno, en concreto "el poema, el cuadro, el disco" es lo que captura con su cámara y nos presenta Guillermo Arias-Carbajal en esta película.



La pintora Lara Pintos, el poeta Naranjito, el escritor Chisco Arias-Carbajal y los músicos Xoel López y Félix Arias con Juan de Dios Matín en el estudio, muestran el difícil y mágico proceso de creacción. Aún no está disponible en youtube, pero podeis ir disfrutando del trailer y de un trocito de un tema del próximo disco de Lovely Luna.


sábado, 29 de agosto de 2009

Palomas de La Paz

Allí estaban las auténticas y genuinas "palomas de La Paz". Era raro contemplar la estampa de la Plaza Murillo tranquila, y pensar que apenas unos años antes fue testigo de una sangrienta matanza el trágico Febrero Negro del 2003.










Ahora es uno de los lugares más amplios y concurridos de la ciudad, donde el sol tiene espacio suficiente para expandirse y calentar, y descansar, como las personas que se paran en ella, huyendo de las estrechas y empinadas calles.






Subiendo esas calles está el Mercado de las Brujas, que abarca varias calles, donde se pueden encontrar pequeños puestos y tiendas donde mujeres aymaras venden toda clase de amuletos, hojas de coca, plantas medicinales, incienso para el ahuyentar a los malos espíritus, y fetos de llama disecados para ofrecerlos en los rituales a la Pachamama (Madre Tierra).





Callejeando por ahí, llegas a la famosa calle Sagárnaga, donde el tiempo pasa a doble velocidad, y sin darte cuenta puedes pasar toda la tarde mirando objetos de artesanía, chompas (jerseys) y chamarras (chaquetas/abrigos) de lana de alpaca, instrumentos típicos como las flautas andinas, zampoñas y los charangos, y millones de pulseras, collares y anillos...vamos, una trampa de la que es difícil salir, sobre todo si como yo eres la reina del regateo.







Solíamos quedar en una esquina, ya mítica y familiar para nosotras, a una hora determinada en caso de perdernos como los niños en los supermercados. Lo único que le quitaba encanto era que él poco turismo que había se concentraba todo en esa calle...Pero merecía la pena y volvíamos hipnotizadas a ella cada vez que bajábamos a La Paz.




Otro mercado de obligada visita es el Mercado de la Rodriguez donde, una vez más, los colores y olores, y las empanadas de queso inigualables que hacía la señora Nelly, nos atrapaban.










La máxima exibición de color se puede disfrutar el 26 de julio, día de la "Entrada Universitaria", donde pequeños y mayores de todo el Departamento de La Paz se concentran en las calles principales de la ciudad para coger el mejor sitio y poder ver el desfile de bailes y trajes tradicionales (Diablada, Caporal, Morenadas, Tobas, Cuecas, Tinku...). Ese día, todos los estudiantes y docentes universitarios bailan desde las 8 de la mañana hasta las 5 o 6 de la madrugada.



Muchos de los bailarines ahorran durante todo el año para lucir ese día un traje alquilado que puede costarles el sueldo de todo un mes.













Este año la fiesta estuvo bajo la amenaza de suspenderse por culpa de la Gripe A.





Pero afortunadamente se celebró y pudimos ser testigos de un desfile de ritmos, brillos, risas, colores y trajes que contrasta con el gris de la pobreza que veíamos alrededor.


martes, 25 de agosto de 2009

Después de El Alto...

...La Paz ha sido mi segunda casa durante mi estancia boliviana. Todo el bullicio de una ciudad que falta en El Alto está en La Paz.

El Alto empezó a nacer como un barrio del suburbio perteneciente al Departamento de La Paz. Hoy es una ciudad independiente. En ella viven sobre todo indígenas aymaras e inmigrantes de las zonas rurales del país. Al contrario que en la mayoría de las culturas, aquí el norte, estar en El Alto, en lo alto, significa mayor pobreza, más frío y más hambre. Desde el barrio de Ciudad Satélite de El Alto, se ven las mejores vistas de La Paz, como si se les mostrara ante sus narices lo que no pueden alcanzar. Aún así, este barrio del sur de El Alto, es también el más rico, poblado por una clase media-baja.








A medida que vas bajando hacia La Paz, y dentro de la misma ciudad, la zona sur es la más rica y donde además de hacer más calor, hay más dinero y comodidades, zonas residenciales, embajadas y hoteles de lujo.

El 20 de agosto se estrenó en Bolivia la película Zona Sur, y ya no estaba yo allí para poder verla, así que tendré que bajármela y verla desde aquí, pero no será lo mismo. Aquí so dejo el trailer:



Allí arriba, en El Alto, se vive en condiciones más duras, con menos grados de temperatura y con menos oxígeno que respirar. Por ello, tuvimos que estar un par de días sin poder bajar a La Paz, bebiendo "matesito calientito" de coca y masticándo sus hojas para paliar el Soroche (mal de altura).
Afortunadamente no me dio muy fuerte, y sólo tuve un día crítico de mareos y un dolor de cabeza brutal que hacía que mis sienes palpitasen y parecieran que fueran a explotar.

Si hubiera bajado a La Paz me hubiera puesto peor al subir a El Alto, así que fui obediente, a pesar de mi impaciencia por conocer la ciudad. Aún así, la sensación de estar en la luna o en otro planeta, no sólo por lo que veían mis ojos, sino por la falta de aire y las palpitaciones en mi pecho cada vez que salía a pasear, duró una semana.

Por fín tuvimos fuerza y el Soroche controlado para poder bajar a La Paz. Para llegar a ella solíamos tomar una movilidad (dícese de un monovolúmen donde pueden caber 12 o 16 personas, según las ganas que tengan de invadir el espacio vital...)hasta La Ceja, y allí otra hasta La Paz. Dependiendo de la pinta de gringo que tengas y la estima que les tenga el conductor, puede costarte cada trayecto entre 1 y 2 bolivianos (vamos, entre 10 o 20 céntimos de euros).

El paso por La Ceja es obligado y siempre especial. Es un enjambre de coches, humo, cables y gritos de los voceadores a la captura de pasajeros,pregonando los destinos y paradas de sus movilidades. En esta zona ya se encuentran más comercios, franquicias de comida rápida y bancos.






Aquí ya se aprecia más mezcla de clases. Ya se ven limpiabotas, por ejemplo. Siempre con el rostro tapado bajo un pasamontañas. Ingenuamente pensé que era por cuestión de prevención, para evitar respirar sustancias tóxicas del betún. Pero no. Cuando lo pregunté en el momento en el que mi curiosidad no aguantó más, me contaron que lo hacen para conservar el anonimato. Muchos limpiabotas son estudiantes que no quieren hacer pública su fuente de ingresos y su medio para pagar sus estudios.






Me quedé con las ganas de grabarla o fotografiarla más, pero dicen que La Ceja es un lugar peligroso, aunque nunca nos pasó nada. Es normal que te rajen los bolsillos o las asas de los bolsos para robarte sin que te enteres. También te suelen escupir o tirar tierra por la zona del cuello o la nuca, para que cuando instintivamente tus reflejos te eleven las manos para limpiarte, alguien meta sus manos en tus bolsillos para vaciarlos.

Así que tenía que abrir los ojos como un búho por La Ceja para no perderme nada de lo que allí pasaba y cerrar bien las manos sujetando mi cámara y mi bolso. Pero en las fotos, tampoco hubiera podido captar sus olores: el de las empanadas salteñas, los chicharrones chancho, el de los puestos de fruta (a piña, papayas y naranjas...) y el desagradable olor a neumático quemado de los talleres de autos y al sudor de los peatones que corrían en todas direcciones.

Y después de unas vistas espectaculares hasta la hoyada donde se encuentra la ciudad, bajando por una de las pocas carreteras asfaltadas, con baches, eso sí, llegas a La Paz.

martes, 18 de agosto de 2009

Después de La Paz...

Vuelvo a dar guerra!
Después de un mes y medio en Bolivia y de un considerable "hostión térmico", en Madrid de nuevo,vuelvo a escribir en mi abandonado blog.
No sé muy bien qué contar porque la experiencia ha sido intensa y las emociones han sido muchas, y además de ser bastante íntimas, creo que sería incapaz de expresarlas adecuadamente.

Pondré fotos y describiré muy brevemente mi viaje
y lo que he podido ver y saber sobre este lugar donde se me ha quedado un pedacito de mi corazón, por muy cursi que suene.

Hace poco que he llegado a casa y ya extraño lo que me parecía extraño al llegar a las calles de El Alto:

Aquí no hay "monos" en las farolas para persuadir a los amantes de lo ajeno ("ladrón pescado será quemado", "ladrón pillado, ladrón linchado", etc...), si no papeleras para tirar aquellos que no se quiere.





Aquí no hay chuchos callejeros, si no canes de pedigree, que comen croquetas de pollo, pienso ligth para no engordar, y beben agua en recipientes de materiales hipoalergénicos.







Aquí no hay sitio para aparcar el coche...




Ni carril bici..





Ni esquinas donde esperar a que pase "la movilidad"...







Aquí no hay compras sin aglomeraciones o sin escaparates...









Ni hay cerveza "La Paceña"...



Y sobre todo, no hay aquellas vistas, mires hacia abajo,




o hacia arriba.







Y sigo extrañando tanto...y me sigo sintiendo extraña.

miércoles, 1 de julio de 2009

Música en Mayúsculas II

Y después de tres días de luto por the King of Pop, vulevo a retomar la entrada anterior ( sobre música de nuevo, música siempre)en la que prometí hablar del concierto de Red House. Y direís, "¿ pa´qué hablar ahora de un concierto que ya pasó y que a nadie le importa?" Pues porque siento el deber de recomendaros fervientemente que vayais a verles en directo si tenes la oportunidad. Sobre todo, no me perdería la ocasión de verles de nuevo en el Café Central el próximo Agosto. Topdavía no aparece nada sobre eso en la programación, pero un pajarito nos contó que puede que toquen de nuevo allí, y de nuevo, acompañados por el saxofonista Lou Marini,de los míticos "The Blues Brothers". Advertidos estais...

Aquí os dejo una mínima parte que pude grabar con el movil, así que tened en cuenta que si no se oye mal así, imaginad en directo.





A parte de lo buenos que son, el Bolo en sí no tiene desperdicio. Buscando en youtube encontré otro pequeño fragmento de la que liaron unos días antes, y es que cada día el show es igual de especial y de diferente a la vez. Pues so, que yo no me lo perdería si estuviese en los Madriles cuando vengan...