Por la mañana, a eso de las 9...o 10...nos levantamos, "Tempranillo", para seguir con lo nuestro:
catar vinos.
Así que, todavía con el café en los labios, me llevaron a las Bodegas de Juan Alcorta ( ni más ni menos).


Porque después de contar muy concentradas (como se aprecia en la foto) las ....barrikas con 225 litros cada una, y de escuchar a nuestro guía "RRRRRRaaaaaaaaauuuuuuuuulllllll", llegamos a la conclusión con la ayuda de la cabeza sobria de Ángel, de que en esta bodega en cuestión se producían al año 13.500.000 litros de vino, o sea, 17 millones de botellas para cargar 450 camiones al año. harían falta 2.153 hectáreas, vamos, unos 2.000 campos de fútbol de cosechas para producir esas cantidades de vinito. Y eso, es mucho vino, muuuuchas celebraciones, muchas bodas y muchas cenas románticas...
Eso de que Almu curre en una empresa de vídrio que venda las botellas a importantes bodegas es lo que tiene, que te hace tener contactos en ellas y que nos esperen y todo para las visitas guiadas y nos traten como reinonas...
así que,un brindis por ellas:



(Lo siento chicas, he sido incapaz de poner la foto de la cara-pecera por la vergüenza que me daba...)
Ay, cómo sufrimos...eso de sentirse dentro de Falcon Crest es muy duro, de verdad...

A veces te sientes taaaaaaan solo (sobre todo acordándote de todos los que estarían en Madrid aburridos y resacosos)...

No contentas con emborracharme antes de las 12 de la mañana, me llevaron a rastras, y juro que en contra de mi voluntad (que me tuve que abrazar a una vid y todo para intentar evitar que continuara el secuestro, pero nada, mis medios de resistencia no fueron suficientes)a otra bodega, esta vez una Bodega-Museo...Las Bodegas de Ontañón.
Allí, a parte de darse autobombo y eso, nos hablaron de la unión entre vino, arte y mitología.
Esta vez, una bodega más tradicional, más bodega-bodega, con sus paredes de ladrillo,

sus barricas de madera de roble francés y su olor a vino y vainilla mezclados...

sus ánforas...y sus toneles...


Más acogedora, vaya, tan acogedora que nos tiramos 3 horas de visita y cháchara con María, la encantadora guía, y el resto del grupo (hosteleros de Ibiza)y sobre todo de cata. Porque ahí sí que catamos, y nos explicaron más cosas de las que nunca me acordaré...Encima nos dieron queso, salchichón y chocolate para matar el sabor entre vino y vino...Lo que hay que aguantar por quedar bien, de verdad...cuánto sufrimos...

y después, a volver a sufrir. Comida en "Las Cubanas". Vanesa nos recomendó uno de los mejores sitios de Logroño para comer, tanto comida típica y tradicional de la zona, como cocina más moderena y creativa...Mmmmmmm muy muy rico todo, de verdad.
Por si fuera poco, después de comer como Dios...

y beber como el Papa ( porque nos pedimos el vino que se beben allá en el Vaticano)...

nos dirigimos conocer La Rioja alavesa...con Laguardia, donde hicimos alguna fotito típica de turista:

También vimos otras bodegas en unos paisajes increíbles...



y gracias al dios Baco estaba cerrada...porque ya íbamos a cuatro patas...

Empezó a hacer rasca, aunque algunas resistían mejor...


Pero en nuestro estado de euforia, cayó otro vinito, esta vez blanco, en las Bodegas Marqués Riscal...donde hay un SPA y todo con vinoterapia, donde Angelina Jolie y esposo se hospedaron hace poco...No íbamnos a ser nosotros menos, pero en vez de darnos un baño en Gran Reserva, nos regamos por dentro ...


Mientras disfutábamos de las vistas imaginando que Brad Pitt posó sus glúteos tersos sobre alguna de aquellas sillas...

Y tras este descanso, que no parada, puesto que nuestro hígado seguía activamente trabajando...llegamos a otras bodegas:
Bodega Zurbal, la bodega de Jose, amigo de El Pelos, colega de curro de Ángel y Almudena. Así todo muy familiar, y un ambiente de confianza. A lo tonto a lo tonto, nos enseñaron los entresijos de las bodegas, de lo q se cuece en ella...bueno, y en su copcina también, que se encontraba camuflada tras una puerta, donde nos prepararon una cenita rica rica para asentar el estómago y compernsar las canmtidades de líquido consumido. Un lujo. Gracias chicos.
Y después a las Bodega de Robe, "El Pelos", que también tiene. Esta es la que más me gustó, por ser muy antigua, muy auténtica.



Ya sólo hacen vino en ella una vez al año, cuandos e reúne las familia para la vendimia y pisar la uva...Eso me trae a la mente imágenes de pelis con mujeres remangándose las faldas, riendo y pisando las uvas con los pies descalzos...Creo que por eso me moló tanto. Aunque ya nos dijo, que de eso nada, q los tíos también ponían ahí sus pinreles. Todos calzados con botas de goma antiestéticas...lo que rompe un poco la magia...y las ganas de beberlo (tu cara lo dice todo, Almu)...

Lo increíble de todo esto es que en ningún momento tuvo dolor de cabeza ni malestar, ni tuve que ir al baño a llamar a "RRRRRRRaaaaaaaaaauuuuuuuuulllllll", ni nada de resaca.Eso sí, el vino siempre me dió sueño, y no iba a traicionarme Morfeo esa noche...