Tras el café de rigor que algunas/os necesitan para ser alguien durante el resto del día, nos fuimos a pasear y hacernos fotitos...

Tuvimos la gran suerte de que hiciera un tiempo perfecto, y pudimos disfrutar de nuestras últimas horas en tierras riojanas como nadie...Y Simba no pudo resistirse a la tentación de acompañarnos ante tal sacrificio.
Cuando empezó a hacerse presente la gula entre nosotros, volvimos a la calle Laurel...ahora de día, con más calor y color, más gente y más tapas:"unos rotos" unos "cojonudos", unas setas...mmmmm y cañitas ricas ricas...
Y llegó Vanessa con sus "morritos calientes" para acompañarnos a pasar "el trago",




y a tomarnos unos cuantos cafés en una terraza. Me encantan los domingos de invierno soleados en ciudades del norte...
Después a cargar el coche (¿alguien quiere una botella?)

y rumbo al atasco de la entrada a Madrid...aunque primero hay que encontrarla...


Pero entre que perderse es más divertido, los cabezotas nunca lo reconocen y NUNCA preguntan, y encima alguien pretendía engañarnos y llevarnos hacia el norte...

Allí dejamos unos buenos ratos...

Nos sentimos como en casa.
Volveremos...

3 comentarios:
Oye habia que intentarlo pero como no me quereis....
es bromita
Un besito
Por si teneis otro del norte por ahi
El que ha respondido es Simba
jajajaja
QUIEN SI NO???? JAJAJAJAJAJA
me ha encantado la foto del final...juas juas juas
lo pasamos genial y eso de perdernos le dio vidilla al domingo!! o no??? vimos campos y campos y rayas y rayas...menuda cogorza a rayas y luces que llevaba el domingo...uffff...que concentración en la carretera!jajajaja
BESOS A SIMBA Y A TODOS LOS QUE NOS ACOMPAÑARON EN ESTE VIAJE!
Isa
Publicar un comentario