lunes, 20 de agosto de 2007

Risaterapia




Ayer por fin fui al teatro Alfil para ver "Los mejores sketchs de los Monty Phyton", en concreto para ver la última representación que hacían en Madrid, así que siento no poder recomendar a nadie que vaya a verlos...simplemente esta entrada es para dar envidia.

A parte de la familia paleta, que tuvo que desplazarse muchos kilómetros (por como hablaban creo que desde muy muy lejos, allá dónde no existen carreteras ni caminos de tierra que comuniquen con la civilización)para sentarse justo a nuestro lado, y detrás de nosotros (sí, eran bastantes y tuvieron que dividirse en dos frentes para jodernos el doble), el espectáculo estuvo genial.

Los actores buenísimos, poco ó nada tenían que enviadiar a los genuinos Monty, aunque claro, yo nunca les he visto a los genuínos en directo...Aunque ya conocía algunos de los sketchs, lo hacían genial y aportaban cosas propias que incluso los mejoraban (al menos es mi opinión...)

Seguramente son suficientemente famosos, pero aquí pongo uno que pude disfrutar ayer, pero aquí el auténtico. Pondía más, pero no es cuestión de saturar, además no todos vienen con subtítulos en inglés en youtube.




Y que bien que se siente uno cuando después de echarse unas risas...

sábado, 18 de agosto de 2007

A mi burro

- Lucía, ¡qué te pasa?
- ....Nada...
- ¿Por qué estás tan seria?
- No, no estoy seria.
- ¿Estás de mal humor o qué?
- Que no, que no me pasa nada.
- Sí, estas de morros.
- Que no, es que..no sé.
- Qué.
- Que me aburro.
- Pues cómprate un burro.

Y eso fué lo que mi padre me dijo, lo que me dice siempre, con tono socarrón, desde que tengo uso de razón, de palabra y de la capacidad de aburrirme.
Me hizo gracia, como siempre, y me hizo sonreir. Y pensé: pues voy a ver si la gente que se aburre se compra burros. Y gracias a las aguas rápidas de internet, después de navegar unos segundos encontré esto:






Precio: 400€
se vende un burro de un año de edad, esta justo en la edad de empezar a ponerle cabezada para pasearlo, se vende por no poder atender.


Es lo que tiene el "Segunda Mano", que se encuentra de todo, hasta lo más absurdo...o extraño, mejor extraño, pobre burro, encima yo llamándole absurdo...

La verdad es que estaría bien, que cada vez que uno se aburriese se comprara un burro. Platero es muy mono, muy tierno él...dan ganas de achucharle...Pero, ¿cómo se cuida a un burro? Cogí mis gafas de bucear, y otra vez a sumergirme en las aguas internaúticas...y lo encontré también, claro:

CÓMO CUIDAR A TU BURRO:

Los burros se encuentran entre los animales de granja más especiales y también entre los que siempre impresionan a grandes y chicos con sus dulces caras y su naturaleza. Inteligentes, cuidados y contemplativos, los burros no se merecen la reputación de obstinados. Estos animales son muy cuidados en medir una situación antes de reaccionar. Aquí, cómo hacer que tu burro tenga una vida larga,saludable y feliz.

Pasos

1. Dale a tu burro una buena casa. Los burros provienen de un clima desértico. Ellos prefieren el clima cálido pero son bastante resistentes una vez se les haya proveido de un lugar adecuado. Los burros no gustan del viendo o de la lluvia, así que buscarán refugio para ambos. A diferencia de los caballos, el agua se filtra por el pelaje del burro convirtiendo su vida en un su suplicio.

* En climas templados, encuentra un refugio para tu burro que consista en no menos de 3 paredes, con un adecuado espacio para que escapar de la lluvia y del viento. Esto puede ser un cobertizo, un establo o aún un establo. Coloca paja en el piso para que dar confort y calor a tu animal, especialmente para los meses frios del año.
* En climas con inviernos severos(con temperaturas bajo cero). Debes conseguir un establo. Este establo debe ser cómodo. Debes cuidar que no existan huecos, de modo que el burro no agarre un resfriado. Un establo de invierno debe tener, además, espacio adecuado para ejercitar al animal, en caso que el burro no guste de ser llevado afuera mientras la nieve se encuentre aún sobre la tierra.

2. Construye una cerca decente. Para mantener a tu burro adentro y protegerlo de algún eventual predador como perros o lobos, o por algún error al guiarlo. Construye una cerca fuerte y sólida en todo el área que has dispuesto para el animal.

3. Mantén un suministro de agua disponible y accesible. Comop para cualquier animal, el agua es la clave de su supervivencia. Los burros no gustan de tomar agua sucia, así que verifica que el agua que va a beber esté limpia y fresca. Si estás en invierno, no olvides revisar que el agua no se haya congelado o, en todo caso, coloca un calentador a lado.

4. Alimenta a tu burro apropiadamente. La mejor comida de burro es la comida natural, eso los hace fuertes. Deja pastar a tu burro el tiempo que ellos quieran, los burros adoran pastar. Cuida también que no coman mucho, si existe un exceso de alimentación los burros tienen tendencia a ganar peso rápidamente. Además, un burro que gana peso, muy raramente lo pierde. Si puedes proveer a tu burro con buen pasto todo el año, es muy difícil que él vaya a necesitar algo otra clase de comida, aparte de un poco de heno para la higiene dental. Por otro lado, si los pastos no son accesibles, ya se por invierno o por otras razones, aquí una lista de alternativas:

5. Proporciónale trao y dieta apropiados. Recuerda que los burros suben de peso rápidamente, así que ten cuidado con los lujos. Las zanahorias son ideales así como las sobras de vegetales. Consulta con tu veterinario acerca de los suplementos alimenticios. Estos pueden cambiar dependiendo la clase de tierra, calidad de los pastos, etc de u región en particular. Un bloqueo de sal para que sea lamido puede ser suficiente, pero habla con tu veterinario primero.

6. Mantén el área de alimentación limpia. Para evitar cualquier posible contaminación o problemas con gusanos, mantén el área de alimentación tan limpia como puedas. Remueve el fango y los restos de comida diarios. Mantén el heno en una canasta alejada del suelo.

7. Permite que tu burro se ejercite en invierno. Si tienes a tu burro encerrado en invierno, necesitarás dejarlo salir algunos días para que se ejercite. Lo ideal es que lo dejes correr libre dentro los límites de tu propiedad. No lo forces a salir, los burros odian la nieve. Caso contrario, proveele un área alternativa para ejercitarse adentro del granero. Colócale una manta o un abrigo en el invierno, para prevenir que se resfríe. Los burros pueden enfermarse de neumonía o bronquitis si son expuestos a la lluvia o al agua fría.


Ahora bien, ¿será gracioso? Dicen que el humor es signo de inteligencia...y bueno, los burros no es que tengan fama de ellos precisamente.Desde luego aburrir no se aburre uno con tanto curro por el burro...pero divertirse, lo que se de dice divertirse...Para eso ya tengo a mi perro. Además es casi como tener un novio coñazo, siempre pendiente de él, y que no te satisface..paso paso...Eso es lo trataba de decirme mi padre?¿Que me echara novio? Lo siento, Platero, prefiero seguir aburrida y no currando por ti como una burra.

viernes, 17 de agosto de 2007

Verbena Latinera



Como ya estoy de vuelta de las vacaciones en casa, mi Madrid gris y ruidoso querido, he aprovechado estos días para disfrutar de su esencia, vamos, de sus entrañas: el centro.
Me encanta perderme en él, y más todavía encontrarme. Además ahora hay menos gente, aunque todos los que habitamos esta odiada ciudad estamos concentrados en los mismos puntos y parace que eso de las vacaciones en la playa y esas retenciones en la AP7 son invenciones de la tele. Sí, porque todos, y digo TODOS los que por obligación o deseo estamos en los madriles hemos ido a las fiestas de La Latina.

Lo mejor: que la gente, aunque veranee en el asfalto, este tan contenta como si estuviera en las calientes orillas de cualquier costa, tengan las mismas ganas de fiesta pero con mejor rollo.La mejor frase que he escuchado en tiempo y que nos arrancó una carcajada a Laura y a mí "¿Quieres ser mi exnovia"?.Que cada vez que pusieras la antena escucharas las mismas conversaciones sobre el amor, desamor, sexo, relaciones, soledad...mal de muchos...conversaciones consoladoras de tontos (como aquí la que escribe).

Lo peor: el garrafón corrosivo que nos echaron en el mini eterno que nunca bajaba.Que no se pudiera entrar en el Marula, ni en otro garito del centro a partir de las 3 y media, por la cantidad de perdidos en Madrid que nos concentrábamos a sus puertas. Que no hubiera taxis libres, ni ocupados, ni taxistas volunatarios para llevarnos a nuestro hogar. Que tuvieramos que volver en metro y que estuviera igual de lleno que las paradas de taxi...Así no hay manera de que ocurran cosas como en este corto...



lunes, 13 de agosto de 2007

Veranos playeros

Ya he regresado de unos días de descanso en familia en la playa. He bajado casi todos los días a la playa, ese lugar en el que se juntan dos elementos opuestos (agua y tierra) y que por alguna extraña razón producen un efecto de atracción casi adictiva a la gran mayoría de los seres humanos.

Entiendo que la belleza de un paisaje natural lo haga, ver ponerse el sol en un atardecer estival mirando al cielo ensangrentado y a un mar frío y azul es un placer equivalente a soñar, es arte. Pero no nos engañemos, millones de personas recorren miles de kilómetros para juntarse todos, como hormigas negras cabreadas e impacientes alrededor de unas migajas abandonadas. Pero...¿por qué?, ¿para qué?...Porque a mi me gusta la playa por la tarde, cuando el sol ya no quema, ni la arena, ni las voces de los paletos, ni los llantos de los niños...Cuando entonces sí q es una gozada contemplar el paisaje y no pensar en nada mientras te hipnotizan las olas...o pensar en eso en lo que siempre uno se queda pensando en soledad...hasta que miras el reloj y te das cuenta de que ya son las 9 de la noche y todavía sabes y hueles a arena y sal.






La gente cuando baja a la playa es por la mañana, bien tempranito...incluso algunos madrugan en sus días vacacionales para llegar pronto a la orilla, clavar la sombrilla como un astronauta patético al llegar a un planeta, ya invadido por miles banderas, por millones de astronautas y trillones de extraterrestres venidos de sus galaxias. Y entre tanta alienación de lo que debe ser un paraíso, otra alienada, o alienígena,yo, espectadora de...¿el espectáculo?

La verdad es que es más curioso que el metro...de hecho es el caso opuesto. En el metro la gente es fría, los rostros hieráticos, inexpresivos, sin dejar que se trensmita ni un sentimiento, ni una emoción...salvo el estado de amargado, cabreado, las prisas y cosas así. En la playa, por el contrario, las personas se desnudan física y emocionalmente, sin ningún tipo de complejo.Enseñan sus michelines, sus tetas y sus miserias, mantienen discusiones íntimas y relaciones sexuales públicas sin ningún tipo de reparo. Todo el mundo es partícipe de lo que le ocurre al de al lado, aunque no quiera:

De la conversación del móvil que tiene con fulanito, por lo que uno se entera de qué le ha pasado o dejado de pasar durante la última semana con todo lujo de detalles (innecesarios, por otra parte).

Del calor que tiene, cómo le parece que está el agua, lo buena que está la paella en tal o cuál sitio...

De lo bien o mal operada que tiene las tetas la piba a la que todos y todas miran descaradamente tras sus gafas de sol de camuflaje...

De las direferentes relaciones de las parejas que a una le rodean. Si lelvan poco tiempo se magrearán sin ningún pudor y tendrán que ir varias veces a refrescar su fuego interior en las aguas marinas. Si son matrimonio con hijos, no se dirigirán la palabra, ni un gesto de cariño, y en todo caso, lo harán para culparse mutuamente por algo q no han comprado, por algo que no han hecho con los niños, de no haber montado al campamento de sombrillas, toallas, sillas etc.. en otro sitio mejor(aunq en el fondo de lo q se sienten culpables de haberse casado con la persona equivocada mientran miran a la parejita que está en el agua).

De lo poco que juegan algunos padres con sus hijos y de lo mucho que lo hacen otros...

De lo mucho que se parecen las vacaciones de verano a las cenas de Navidad familiares, aunque ahora sin tanta ropa ni tapujos, que en bañador todo el mundo está al mismo nivel y pierde honor y respeto.

De lo patético que resulta un viejo verde intentando ligar con una piva con cuerpazo, esas que todas envidiamos...Una de dos: o el tío está muy pero que muy perjudicado al pensar que tiene alguna mínima oportunidad de ligar, o la considera una puta, y encima de las baratas, capaz de dejarse sobar por un sapo baboso como él a cambio de un tinto de verano...


Aún así he disfrutado mucho, he dormido, comido y bebido en exceso,así que ahora ya toca la dieta preotoñal de rigor, sin playas, ni topless, ni chiringuitos... de metro, asfalto e internet.

Lo que me he traído de la playa:





Los recuerdos eternos de mi infancia en la playa con mi hermano (cuando aún nos llevabamos bien)y mis abuelos, haciendo volcanes que echaban humo, ballenas de barro con filas de dientes hechas con conchitas, castillos con fosos, montañas de churros, albóndigas rebozadas, pócimas de bruja con algas dentro de cubos de plástico de colores...Hay que ver, el tiempo hace con nosotros lo que quiere, y lo que uno no quiere.

La sensación de volver a pasar un verano más de mi vida con mis padres, que me cuidan como si fuera la niña pequeña de siempre, y mi cariño hacia ellos a los que quiero más que cuando era una niña, y a los que debería cuidar cada vez más como si los niños fueran ellos.

La pena que me da no poder volver a ver a ningún perro jugando en el agua y nadando en montones de arena, disfrutando infinítamente yo al verle tan libre y tan feliz en ese instante. La Comunidad Valenciana ya se(me) lo prohibe por ley.

La curiosidad de cuánto de diferente sería la playa el 10 de julio de 1926... día en que una adolescente dibujó en su cuaderno lo que sus ojos veían o imaginaban esa mañana o tarde de verano y que 81 años, un mes y tres días después su sobrina-nieta publicaría en su blog.