miércoles, 24 de octubre de 2007

Mañanayer

No tres si no mil y una veces soy capaz de tropezar con la misma piedra, y mil y una noches vuelvo a sentir ese horrible sentimiento que es el de haber vuelto a meter la pata, volver a arrepentirse y volver a querer tener esa máquina del tiempo que tan bien utilizaba Michael J. Fox en regreso al futuro, allá, por los 80.

Desafortunadamente no existe tal artilugio, y creo que si existiera lo quemaría de tanto usarlo, así que llegaría un momento en que volvería a tropezar sin una posible solución para remediarlo.


Volvería a quemar fotos, enterrar canciones prohibidas, condenar a los innombrables, disolver bonitos recuerdos mezclados con los malos y perder ambos por el mismo desagüe...Haría todo lo que tuviera en mis manos para negar evidencias y engañarme con una venda bien opaca y apretada...y claro, como no, me daría con todos las esquinas y salientes punzantes en las espinillas, dónde más duele, porque caminando a tientas, con las manos abiertas sólo se pueden esquivar los obstáculos que están a nuestro alcance... Sería como Clementine, huiría al futuro donde pudiera pagar para que me hicieran un borrado del pasado, bueno sólo de recuerdos, porque inevitablemente no podrían quitarme el pasado de verdad...para bien y para mal.




Y es que una, que ya tiene sus añitos, a veces siente un poquito de vergüenza cuando hace recuento de las veces que ha cometido el mismo error.Personas distintas, lugares diferentes, situaciones aparentemente dispares, pero en el fondo, y en la punta del iceberg, exactamente iguales.


Si fuera un miembro de la tribu del altiplano boliviano de los Aymara a lo mejor me iría mejor. Aunque sufriera por el mal de altura,puede que no sufriera de otros(sobre todo de "mal de amores" y esas cosas, como se suele decir). Estos sabios descendientes de los Incas son dueños de una afortunada curiosidad:

Señalan al frente para referirse al pasado, puesto que los hechos sucedidos son los que han podido presenciar, los que se han mostrado ante sus ojos. Por el contrario, para indicar el futuro, el mañana desconocido, hacen el gesto de desplazar su mano hacia atrás por encima de sus hombros, ya que "lo que vendrá" no ha pasado todavía frente a ellos, y por eso mismo, les acecha para sorprenderles por la espalda. Sin duda me parece muy coherente y mucho más útil de lo que hacemos el resto de las personas de este poco civilizado planeta.


Sería bueno tener esa actitud y mirar al pasado de frente, sin miedo, sin esconderlo para negarlo ni evitarlo. Tampoco sería cuestión de vivir siempre mirando hacia él, pero no estaría mal usarlo como un plano cuando estás perdido, que más o menos puede orientarte, aunque cueste entenderlo (sobre todo con mi problema con los mapas, planos y esas cosas...para disgusto de las feministas, y regocijo de machitos). Vamos que abandonar a las espaldas " el ayer" sólo sirve para ir acumulando peso inútil en la mochila, hasta tal punto que cuando tropiezas en el camino con una pequeña piedra, puede volcarse hacia delante, provocando una caída dolorosa de verdad, sobre todo si ya te caíste anteriormente y se vuelven a abrir viejas heridas.


Intentaré entonces, aunque no se si lo conseguiré, mirar al frente contemplando mi historia, aprendiendo de ella, o por lo menos prestarle más atención, para que no se sienta ignorada y hacerla un poco de caso, que a veces será útil. Tendré también que mirar de reojo hacia atrás, hacia mi futuro, puede que me esté perdiendo lo que tengo tras mi nuca y me quede sin conocerlo...

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Muchas veces me lamento de vivir siempre del pasado, me tiro de los pelos sin entender nada y no soy capaz en muchos casos de asumir el camino hecho bajo mis pies; pero bien dices, que de todo se aprende, caes y vuelves a nacer.
Quiero mirar este camino con ojos maduros y no tener miedo de lo que pueda sorprenderme por la espalda...porque realmente....quién sabe??
"Si cierras la puerta a tus errores, dejarás afuera la verdad."( TAGORE )
Con cariño, Isa.

Mangamoncio dijo...

Sólo debemos vivir en el presente. El resto es humo.

Lucíayelseso dijo...

Isa: preciosa la cita, y en cuato a lo que dices, totalmente deacuerdo. ya nos prestaremos mutuamente las gafas para ver mejor...o el bastón, porque tal y como estamos...jajaja. Un beso, guapa.


Mangamoncio: por eso mismo, hay que ser consciente de las señales y huellas que encontramos en el camino (del pasado) y tener buenos espejos retrovisores para ver lo q se avecina por detrás (futuro)...para evitar los "hostiones"...