
La hora del movil sincronizada con el El Big Ben.


El atardecer en Hyde Park, el Parque donde se esconde el "niño eterno"...Peter Pan.

Hay que perderse entre sus árboles y buscarlo cerca del lago Serpentine
(no lo hicimos, ya que lo dejamos para el último día y sólo pudimos adentrarnos en el parque para cruzarlo, con maletas y todo, antes de irnos al aeropuerto)...
El quedarme helada (en todos los sentidos)con sus rincones


Ir de "shopping" paseando por los mercadillos y sus colores:
Portobello, en el snob barrio de Noting Hill,

o Candem Town...
para conocer el Londres más "alternativo"...
Donde pasarás inadvertido, vistas como vistas, seas como seas...
Lleves el peinado que lleves (no se ve bien el letrero)
Ya que es el lugar adecuado para encontrar tu sitio, para encontrar lo que buscas...
Aunque también hay gente que prefiere buscarlo en las famosas cabinas de teléfono...
que nos confirman que el rojo es el color que queda bien con todo

sobre todo con el gris de sus calles,
tranquilas
bulliciosas
o míticas

Las canciones que resuenan en Charnin Cross y las preciosas guitarras de los 60 y 70 que se pueden encontrar en sus tiendas
junto a los bajistas y cantantes que se anuncian en las paredes de sus callejones.
Las ganas de comprarme todos los juguetes, caramelos, trenes, soldaditos de plomo y chorradas que se pueden encontrar en la juguetería Hamley´s, una de las más grandes del mundo, que existe desde 1716.
Y es que ahí molan desde los ascensores
hasta el peluche que siempre quisite tener de pequeño
Bueno, y lo mejor de todo, fue que no sólo no nos llovió ni un solo día, si no que nos acompañó un cielo intensamente azul

y un frío polar inusualmente soleado

que hizo que regresara a Madrid quejándome de haberme perdido una nevada en Londres...( sí, hay que tener cuidado con los deseos...)

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